Es un banco estándar por sus dimensiones y curvaturas, apto para un gran número de personas con o sin flexibilidad en piernas y caderas. permite sentarse flexionándo las piernas (Siddhasana) o con las pantorrillas dentro de las patas (Vajrasana), postura típica de meditación Zen.
Son extremadamente suaves, ligeros y cálidos, transpiran y mantienen la temperatura corporal actuando como un termostato natural. Son ideales para personas con alergias, duraderos y de fácil mantenimiento.