Elegir un Edredón Natural


Elegir un edredón nórdico natural puede resultarnos en algunos aspectos complicado. ¿Qué medida debo escoger? ¿Qué materiales son los más indicados? ¿Tendré frío o pasaré calor? ¿Se puede lavar en la lavadora? Son algunas de las preguntas que nos surgen mientras miramos los modelos antes de decidirnos por uno u otro. Desde ekoideas queremos resolverte estos interrogantes para que cuando te metas en la cama con tu nuevo nórdico natural solo sientas un extraordinario confort y cojas el sueño con facilidad.




El edredón puede emplearse durante todo el año, ya que, podemos elegir entre una amplia variedad de calidades, tamaños, materiales y poder calorífico. Fueron los primeros pueblos escandinavos (de ahí su nombre, nórdico) a quienes se les ocurrió meter plumas de ave -pato u oca- dentro de sacos de lienzo o algodón con los que luego se cubrían para dormir. Descubrieron que la calidez que obtenían era superior a la de cualquier piel curtida.

Con la llegada de la industrialización el nórdico se expandió por todo el norte de Europa, principalmente Inglaterra, donde sorprendidos por sus cualidades lo acuñaron como suyo. A partir de ahí esta prenda se ha ido exportando a cualquier parte del mundo convirtiéndose casi imprescindible en Occidente, ya que,
se adapta perfectamente al estilo de vida moderno, donde el tiempo que podemos dedicar a las tareas diarias en casa es muy escaso y un nórdico nos facilita hacernos la cama.

Para la correcta elección de un edredón nórdico ecológico deberemos tener en cuenta diferentes aspectos como el tipo de relleno, la cantidad o peso del mismo, la funda y su cosido, las medidas en función del tamaño de nuestra cama y la garantía de los materiales empleados.


Tipo de relleno
Del relleno dependerá la transpiración, la absorción de la humedad o la refrigeración. A continuación, puedes conocer las principales características de los materiales de origen natural que rellenan los diferentes modelos de edredón que encontrarás en ekoideas.





Seda salvaje →
 Muy transpirable, regula la temperatura corporal; rápida refrigeración. Es ligera, suave y te sientes siempre seco. Puedes utilizar un edredón de seda salvaje incluso en verano sin sentir esos molestos sofocos porque se auto-refrigera.

Algodón orgánico → Es lavable, muy transpirable y resistente, más suave que el algodón común, anti-alergénico y extra-absorbente. Puede absorber casi un cuarto de su peso en humedad sin que te sientas mojado. Indicado para personas con alergias.

Lana virgen de oveja → Absorbe la humedad. regula la temperatura y proporciona calor de manera constante. Las fibras de lana tienen una capa de lanolina natural, que no absorbe la suciedad o los olores.

Pelo de camello → Capacidad térmica muy elevada, elimina la humedad rápidamente, es extremadamente suave y calienta deprisa. Por su escasez, el pelo de camello está considerado un textil de lujo, se obtiene de las fibras que caen cuando el animal cambia el pelaje. Aporta un toque de distinción y elegancia.

Lana de yak → Mullida y flexible. Es la lana más fina que existe (similar a cachemira), tiene una capacidad térmica muy elevada, es blanda, acolchada y esponjosa. La lana de yak elimina la humedad, es naturalmente resistente al olor y se adapta perfectamente al cuerpo ofreciendo una comodidad absoluta.

Cabe señalar que ninguna de estas fibras es perjudicial para la salud a no ser que sufras una alergia o síndrome en concreto. En cambio, algunos estudios científicos rigurosos y de solvencia contrastada señalan que un nórdico relleno de plumas puede llegar a causar firbrosis pulmonar idiopática. En
ekoideas no encontrarás este tipo de edredones.

Para las personas que sufren algún tipo de alergia los más indicados son los edredones hechos de algodón orgánico (cultivado y tratado sin químicos pesticidas) gracias a su poder hipoalergénico y de repulsión de ácaros.


Gramaje o peso del relleno
El gramaje es el peso en gramos del relleno por metro cuadrado (no confundir con el peso total del relleno). Ello, obviamente, influye en la capacidad calorífica que proporciona el edredón nórdico. Así, a mayor gramaje, mayor calor. No necesariamente el gramaje va asociado a la calidad del edredón, simplemente indica el peso del relleno en relación a la superficie que ocupa por eso se mide en gramos por metro cuadrado.


Para escoger un gramaje u otro, debemos tener en cuenta la temperatura ambiente de nuestra casa y, sobre todo, de nuestra habitación. Si eres más friolero, el gramaje del edredón nórdico deberá ser más alto, pero si eres caluroso, es recomendable que el gramaje sea más bajo. En climas fríos procuraremos usar gramajes de 400 g/m2 o superiores, en climas suaves bastará con la mitad.

Hay modelos diferentes, más gruesos para el invierno y delgados para épocas de calor. Incluso hay fabricantes que ofrecen edredones "combis" o "cuatro estaciones" con ambos tipos, para que en función de la temperatura se utilicen por separado o los dos a la vez. Por ejemplo, un nórdico de los llamados "combi" o "cuatro estaciones" está compuesto por dos nórdicos de diferentes gramajes, incluso de diferentes materiales: uno para primavera-verano (que podría ser de seda) y otro para otoño-invierno (que podría ser de pelo de camello). Uniéndolos conseguiríamos un edredón aún más caliente. La ventaja de estos edredones “combis” o “cuatro estaciones” es que sirven para todo el año y se adaptan al clima de cada momento (capacidad térmica variable).


Fundas y cosidos
Los rellenos están cosidos a la funda que los recubre, que puede tener diferentes acabados. Lo habitual es que el edredón esté terminado con una suave funda de algodón natural, sin tinturas ni tratamientos químicos que lo haga incluso apto para alérgicos. Una funda acabada en algodón satén tendrá un tacto suave, casi parecido al de la seda. En cambio, una funda sin satinar (también llamada "jersey") será más mullida y acolchada.





Un aspecto importante es que el relleno esté cosido formando cámaras de aire
. Un relleno cosido de esta forma garantiza que el calor se reparta proporcionalmente sin que se creen zonas vacías donde anide el frío. El cosido puede ser en forma de diamante, romboidal, circular o rectangular dependiendo de la marca y el modelo. Un relleno nórdico de buena calidad tiene una vida útil de diez a quince años.


Medidas
Para determinar la longitud del edredón nórdico deberás tener en cuenta, primero el tamaño de tu cama, segundo tu propia estatura y corpulencia, y por último, si te mueves mucho mientras duermes. Si este es el caso, lo más recomendable es que compres un edredón nórdico bastante largo y ancho para asegurarte que no te destapas.

Hay que tener en cuenta el tallaje de cada persona porque no será igual un edredón para personas de 1,50 cm de altura que uno para personas de 1,90 cm. El volumen corporal también influirá en la elección del nórdico: una persona obesa o corpulenta requerirá de más tela para cubrirse que una persona delgada.


Todos estos trucos te ayudarán a elegir un buen edredón nórdico y no pases frío durante la noche. Para una comodidad óptima
tu edredón debe caer de 30 a 50 cm por cada lado.

Una división dirigida a las medidas de una cama podría ser la siguiente:

Camas de 80 cm de ancho → Edredón nórdico de 135 x 200 cm
Camas de 90 cm de ancho → Edredón nórdico de 150-155 x 200-220 cm
Camas de 100/105 cm de ancho → Edredón nórdico de 180 x 200-220 cm
Camas de 135 cm de ancho → Edredón nórdico de 200 x 200 cm / 220 x 220 cm
Camas de 140 cm de ancho → Edredón nórdico de 220 x 220 cm
Camas de 150 cm de ancho → Edredón nórdico de 240 x 220 cm
Camas de 160 cm de ancho → Edredón nórdico de 260 x 240 cm
Camas de 180 cm de ancho → Edredón nórdico de 260 x 240 cm
Camas de 200 cm de ancho → Edredón nórdico de 260 x 240 cm


En ekoideas trabajamos con dos fabricantes de edredones: por una parte
Moshy de origen nacional, con unas medidas que se adaptan a los estándares españoles. Por otra, el fabricante alemán Prolana, que fabrica sus edredones naturales siguiendo su propia filosofía: este fabricante recomienda que lo mejor para camas a partir de 1,60 cm de ancho es utilizar dos edredones en el caso que sean dos las personas que duerman en dicha cama.

Este fabricante también recomienda que el edredón caiga entre 10 y 20 cm por cada lado. Los edredones más grandes de Prolana miden 200 x 220 cm y los de Moshy 260 x 240 cm. Al final la elección dependerá de cada persona aunque estas directrices pueden ayudarte a decidirte.


Cuidado y mantenimiento
En el caso del mantenimiento debemos seguir las instrucciones que nos indique el fabricante para cada modelo. Por ejemplo, los edredones rellenos de algodón son lavables a máquina entre 40 y 60ºC, para estos modelos también se recomienda el secado en secadora.

Las fibras de lana, en cambio, tienen una capa de lanolina natural, que no absorbe la suciedad o los olores. Con una buena ventilación recupera todas su propiedades, por lo que es auto-limpiable.

Con el pelo de camello sucede exactamente lo mismo que con la lana: con una buena ventilación recupera todas su propiedades.

En lo que atañe a la lana de yak, ésta se puede lavar a mano a una temperatura recomendada de 30 ºC aunque con ventilarlo es suficiente para que recupere sus propiedades.

Una recomendación para el cuidado y mantenimiento de los edredones nórdicos de fibras naturales es su tratado con insecticidas biológicos, como por ejemplo los elaborados a base de semillas de Neem. Su correcta utilización mantendrá libre de ácaros y bacterias el edredón -e incluso el colchón- durante dos años aproximadamente.



Sellos de calidad y certificaciones

Los edredones ecológicos que encontrarás en ekoideas están todos certificados. Esto significa que cada fabricante somete a evaluaciones rigurosas las fibras que configuran cada uno de los modelos. Estas pruebas las realizan organismos o institutos oficiales independientes, quienes otorgan los correspondientes sellos de calidad a las prendas una vez superados los tests. 

A parte de los sellos de calidad también encontramos los sellos que reconocen la responsabilidad social de una empresa. El fabricante alemán Prolana, por ejemplo, paga una prima de comercio justo que beneficia a los trabajadores en origen, ya que, las fibras se obtienen en países productores en vías de desarrollo como la Índia (seda, algodón y lana de yak) o Mongolia (pelo de camello). La lana, en cambio, se procesa en ganaderías biológicas controladas de Alemania, Francia, Suiza y Reino Unido, donde el bienestar animal es un requisito indispensable.

Por su parte, el fabricante español Moshy dispone de certificado Eco-Label, que tiene como objetivo identificar y promover productos ecológicos. Su concesión se basa en múltiples criterios a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. Estos criterios los establece un organismo independiente que no interviene en el mercado.

Los sellos que encontrarás en nuestros edredones son los siguientes:

        

GOTS: El Global Organic Textile Standard (GOTS) es una garantía de responsabilidad ecológica y social. Por un lado nos asegura que el campo de cultivo está libre de tóxicos, por otro, asegura la no utilización de semillas transgénicas, así como el tratamiento del cultivo libre de pesticidas y fertilizantes químicos de cualquier tipo. Además la certificación GOTS garantiza unas buenas condiciones laborales a los trabajadores del campo, no puede haber trabajo infantil ni sobreexplotación.

IVN (International Association Natural Textile Industry): Se trata de una de las cuatro asociaciones que impulsa el sello GOTS con el propósito de certificar la extracción y procesamiento del algodón. IVN es una alianza de más de 70 empresas de la cadena de producción textil con el objetivo de hacer frente a los abusos en la industria del algodón. IVN defiende buenas prácticas comerciales.

ECO-LABEL: La Etiqueta Ecológica Europea (ECO-Label) tiene como objetivo identificar y promover productos ecológicos. Su concesión se basa en múltiples criterios a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. Estos criterios los establece un organismo independiente que no interviene en el mercado. Su aplicación está controlada por un proceso de certificación y auditoría (requerimientos específicos según ISO 10424).